Hay ciertas cosas que todos deberíamos saber
sobre la empresa ALSA y el trato hacia sus trabajadores. Cuando hace unos años
esta empresa entra en Guadalajara adquiriendo Continental-Auto, todo el mundo
pensó que era una gran empresa, que bien, ahora también se ha hecho con los
urbanos. Pues la realidad es una pesadilla para los trabajadores. Ningún
trabajador en su sano juicio quiere pertenecer a dicha empresa. El convenio
provincial de transporte de viajeros de Guadalajara lleva ya tres años
caducado, durante los cuales ALSA se ha apoderado de la negociación dejando de
lado al resto de empresarios y convirtiéndose en paladines del sector, incluso
llegan a decir lo que es bueno para los trabajadores, es decir, eliminar un día
de asuntos propios, eliminar los derechos de I.T., que la antigüedad empiece a
contar a partir de los nueve años, etc. y una subida salarial del 0,25% para
cuatro años, lo que es lo mismo, unos dos euros al mes.
Esto es un insulto a los trabajadores, ya que no
hacen más que pedirnos esfuerzos para salir de la crisis y creo que actualizar
las tablas salariales un 3,5% renunciando a todos los atrasos ya es bastante
sacrificio. Tengamos en cuenta que los
trabajadores en estos años hemos perdido más del 10% (hay que recordar que no
nos suben ni el IPC siquiera) de poder adquisitivo mientras los directivos han
incrementado sus salarios en un 7% y las empresas siguen aumentando sus
beneficios, ya que el precio del billete de bus no ha dejado de subir en estos
años, por lo tanto, el término competitivo no significa lo mismo para
empresarios que para trabajadores. Aún todavía a esta empresa no le parece
suficiente y da una nueva vuelta de tuerca a nuestros derechos queriendo ser
Dios y estar por encima de los Tribunales, ya que ahora se plantea renegociar
una sentencia judicial que nos es favorable desde hace muchos años y que nos
supondría una pérdida económica inasumible.
Por consecuencia de todo esto a no mucho tardar
y si la empresa no cambia esa actitud chulesca y prepotente de absoluto
desprecio a los profesionales de este sector, y en definitiva a los usuarios,
nos veremos avocados a una huelga con carácter indefinida que no hará más que
perjudicar a los trabajadores y a los usuarios, que como siempre tenemos que pagar
los desmanes de los empresarios, auspiciados por el Gobierno, que no hace más
que darles poder, despreciando y queriendo hacer retroceder el nivel de vida a
las clases trabajadoras, ya no 30 años, sino hasta el siglo XIX, queriendo
poner de moda otra vez la esclavitud. ALSA no quiere trabajadores profesionales
indefinidos con calidad de vida, quiere esclavos dispuestos a trabajar por
menos de 900 euros al mes. Sale más rentable para un trabajador conducir un
camión de mercancías ya que su salario es superior al de un conductor de
autobús, con la responsabilidad de la seguridad de los viajeros que
trasladamos.
Los trabajadores del sector somos profesionales
que amamos nuestro trabajo, nos gusta lo que hacemos y lamentamos profundamente
el daño que con nuestros paros vamos a causar a los usuarios. Nos cuesta mucho
tomar esta decisión pero no nos queda más remedio ya que ALSA nos considera
meras piezas sustituibles. Ellos hablan de profesionalidad, de dar lo mejor de
nosotros pero, ¿cómo vamos a darlo si ellos no aportan nada?. Aparte del tema
económico también nos sentimos acosados ya que cualquier incidente en carretera
es sancionado de forma desproporcionada con suspensión de empleo y sueldo, aún
sin tener la culpa, por eso muchos de nosotros trabajamos bajo presión,
nerviosos, cosa que no es buena para nadie, ya que según
ellos, tenemos que ser buenos profesionales a base de golpes, no de cursos de
formación. ¿Qué futuro nos espera si no cortamos esto ahora?. Nuestros hijos
nunca tendrán un trabajo digno que les permita iniciar su vida, nunca podrán
adquirir una vivienda.
A base de trabajos temporales, que es lo que
hace ALSA; un contrato de tres meses, luego otro de dos y en distintas empresas
del grupo para que nunca tengas antigüedad. Por eso apelo a la paciencia de los
usuarios, porque todos somos trabajadores, todos debemos estar unidos en la
lucha contra el capital, independientemente de partidos políticos o sindicatos.
Lo que nunca debemos hacer es afear a otros trabajadores que defienden sus
derechos, sean funcionarios, conductores, controladores aéreos, etc... Esa es
la baza del empresario, divide y vencerás, así que demostremos que todos
estamos unidos.
Esto ha salido publicado en el
medio de comunicación Nueva Alcarria (Guadalajara) en el departamento Cartas al
director, ¿a que os suena a todos?
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